Viajar en coche con perros

Viajes en coche

Viajar es un placer que puede dejar de serlo si tenemos un perro que vomita, llora, ladra o resulta insoportable en el coche. ¡Pobres perros! Ellos no tienen la culpa, muchos de ellos sufren de cinetosis, o sea, en lenguaje coloquial, mareos en el viaje.

Si un perro se marea en el coche aprende a relacionar enseguida el coche con una mala experiencia, esto se llama sensibilización. Una vez se han “sensibilizado” viajar en coche no sólo les produce mareos si no que además les da miedo y cuando están asustados se marean y vomitan con más facilidad, de manera que se crea un círculo vicioso terrible para el perro y para su propietario.

Si esto le ocurre a nuestra mascota debemos hacer dos cosas:

  • Reducir la cinetosis
  • Desensibilizar al perro

Y ¿cómo se hace esto? La cinetosis afortunadamente es bastante fácil de tratar hoy día gracias a un fármaco que se llama maropitant, que bloquea el sitio del cerebro que induce el vómito y reduce el mareo.

La desensibilización, requiere más trabajo ya que hay que reducir la ansiedad que produce al perro el viajar en coche. Esto requiere trabajar con juegos con el perro en el coche para que el perro relacione el coche con experiencias divertidas en vez de situaciones traumáticas.

Realizar una buena desensibilización requiere tiempo, paciencia y gran capacidad de observación para detectar hasta dónde podemos llegar con nuestro animal. Muchas veces será necesario recurrir a un veterinario para que nos ayude a establecer unos juegos que cambien el concepto que el perro se ha formado del coche y le pierda el miedo.