Veneno para caracoles

Veneno para caracoles

Muchos de los que tenemos perros hemos oído a hablar del veneno para caracoles y lo malo que puede ser para nuestras mascotas, pero ¿exactamente qué es?

El principio activo se llama metaldehído, y viene en distintas formas: líquido, gránulos y polvo. El peligro viene de que para atraer a los caracoles y las babosas se combina con melaza y salvado, sustancias que son atractivas para los perros y estos lo ingieren accidentalmente. También la forma líquida puede ser ingerida inadvertidamente cuando un perro come hierba que ha sido fumigada con el veneno, y por último también se puede absorber de forma inhalada y a través de la piel (cutánea).

Es muy frecuente confundirlo con abono azul, que tiene un color similar pero viene en “piedrecitas azules”, mientras que el veneno está peletizado, o sea, son cilindros azules. El fertilizante no es tan atractivo y es más difícil su ingestión aunque si ocurre provoca signos digestivos más o menos graves según la cantidad ingerida.

Los principales signos clínicos son: temblores, ataxia (dificultad para andar), agitación, ansiedad, vómitos, diarrea y sialorrea (babeo excesivo). Si vemos que nuestro perro tiene alguno de estos síntomas después del paseo, hay que estar alerta porque es posible que haya ingerido veneno para caracoles y actuar rápido ya que los temblores pueden derivar a convulsiones y producirse una acidosis metabólica que puede ser mortal si no es tratado a tiempo. Según la dosis ingerida la muerte por insuficiencia respiratoria se puede producir muy rápido, de 4 a 24 horas post ingestión.

Lo primero que hay que hacer es llevarlo rápidamente a la clínica veterinaria para ser evaluado y tratado si hace falta. Si estamos seguros de que lo ha ingerido y no podemos acercarlo con urgencia, se puede intentar hacer vomitar al perro dándole agua oxigenada diluida al 30% (1 ml por kilo de peso), y acercarlo lo antes posible al Veterinario.

En aquellos animales donde no se haya podido dar un tratamiento temprano o no se haya podido controlar los síntomas es necesaria su hospitalización en observación ya que el metaldehído tarda unas 27 horas en ser eliminado del organismo.