Leishmania cutánea en perro

Leishmania cutánea

Leishmania cutánea

Todos hemos oído hablar de la leishmaniosis. Es una enfermedad muy grave que afecta a los perros. Está causada por un parásito microscópico (Leishmania infantum) y transmitida por un mosquito, el phlebotomo.

La mayor parte de los perros afectados de leishmania tienen lesiones en la piel y además pueden tener otros órganos afectados al mismo tiempo. Estas lesiones en piel pueden ser escamas y costras, rápido crecimiento de uñas, caída del pelo alrededor de los ojos, nódulos en la piel o hiperqueratosis de la trufa y de las almohadillas plantares.

En este caso en concreto el paciente presentaba una dermatitis nodular en abdomen y cara interna del pabellón auricular, sin otro tipo de sintomatología y le habían realizado un test de leishmania en sangre con resultado negativo.

Al tomar muestras de dichas lesiones encontramos abundantes amastigostes de leishmania libres y dentro de los macrófagos (glóbulos blancos), confirmando el diagnóstico de leishmania cutánea.

No es raro encontrar las leishmanias en las lesiones de piel antes de que aparezcan los anticuerpos en la sangre y esto es una suerte para el perro ya que diagnosticarlo en esta fase nos permite tratarlo pronto y que no desarrolle la leishmaniosis visceral (la que afecta a los órganos internos) y se ponga gravemente enfermo.