La gestación en la perra

La gestación en la perra

La gestación en la perra dura entre 58 y 62 días desde el momento de la monta y, a efectos prácticos, lo podemos dividir en dos fases: la primera llega hasta el diagnóstico de gestación, que se hace mediante ecografía o medición de hormonas en sangre a partir del día 23-25. En esta primera fase no vamos a apreciar grandes cambios en la perra, aunque pueden aumentar las mamas y engordar un poco.

En la segunda fase de la gestación sí que vamos a observar cambios en la perra: engordan, aumentan las mamas, tienen cambios de comportamiento, y a partir de ese momento nosotros recomendamos cambiar la alimentación de la perra a un pienso especial para cachorros y perras preñadas, ya que la demanda de energía y calcio en la segunda mitad de la gestación es muy grande y así las perras llegan al momento del parto en buen estado físico y sin problemas de deficiencias de calcio, que pueden llegar a ser muy graves.

La mayor parte de las perras paren de noche y ellas solas, sin necesidad de ayuda, aunque algunas perras pueden necesitar ayuda de sus propietarios, del veterinario o la realización de una cesárea, por lo que es indispensable estar atentos al momento del parto.

Hay una serie de signos que nos dicen que una perra esta a punto de parir:

  • Disminución de un grado centígrado de la temperatura rectal normal.
  • “Hacen nido”: escarban y buscan un sitio para parir.
  • Dejan de comer.
  • Muestran signos de ansiedad.

Y hay un síntoma muy fácil de identificar y que evidencia el parto; la presencia de contracciones.

Si aparecen estos síntomas y la perra no pare o bien supera el tiempo normal de gestación, se deben hacer dos pruebas: una ecografía para evaluar el estado de los cachorros y una medición de progesterona para ver si los cachorros son viables en caso de cesárea.

La progesterona de la madre debe bajar para que maduren los pulmones de los cachorros. Si se realiza una cesárea por error antes de que el parto se haya iniciado, los cachorros pueden no ser viables y morir todos al nacer, porque sus pulmones no son capaces de absorber el oxígeno del aire.

Si la perra necesita ayuda, lo ideal es que le ayuden sus propietarios en casa, ya que la perra está mas tranquila y parirá mejor, pero si han transcurrido dos horas de parto sin expulsión de un cachorro la perra debe tener asistencia veterinaria.

En la clínica podemos ayudar a la perra a sacar los cachorros si están mal posicionados o si el parto se ha interrumpido por falta de glucosa, calcio u oxitocina, pero no es conveniente prolongar demasiado el parto, ya que las perras y los cachorros pueden llegar a sufrir mucho y muchas veces la solución ideal es realizar una cesárea.

La cesárea puede ser necesaria para extraer los cachorros, bien porque son muy grandes, porque están mal situados, porque la perra está débil, porque el parto se ha prolongado y la perra se ha agotado; hay muchas causas que la recomiendan por lo que hoy día es un procedimiento quirúrgico muy habitual.