Impétigo

Se trata de una infección bacteriana superficial, en la que se forman pústulas que se localizan especialmente en áreas de la piel con poco pelo.

Generalmente afecta a perros jóvenes, no es contagioso y el prurito no es frecuente.

Estas pequeñas pústulas, no afectan al folículo piloso, no son dolorosas y se rompen con facilidad, dejando costras que se adhieren a la piel.

El diagnóstico se basa en la historia, el aspecto clínico y sobre todo en la demostración del agente bacteriano, mediante la citología o cultivo del exudado pustuloso (generalmente se aíslan estafilococos coagulasa positivos).

La terapia antimicrobiana acelera el proceso de curación. En función de la extensión de las lesiones, pueden tratarse de forma local, mediante cremas o geles o, si son lesiones extensas, se aconseja el uso de champús.

La piel de los cachorros se irrita con facilidad, motivo por el cual algunos productos hay que usarlos con cuidado.

Es aconsejable un buen control sanitario del animal, ya que esta condición puede asociarse a factores debilitantes como las infecciones parasitarias y virales.