Distocia

Distocia y parto sin cesárea

Parto distócico en la perra

Os presentamos el caso de Blanca, una perrita gestante de 1 año de edad, que se presentó en el servicio de urgencias con una distocia.

Podemos considerar un parto distócico cuando las fases del mismo no transcurren de la forma y en los tiempos adecuados; entendiendo la distocia como la incapacidad para la expulsión de los fetos sin ayuda externa.

Blanca había iniciado la primera fase del parto (cambios de comportamiento y contracciones uterinas) hacía ya 24 horas (esta fase no debe durar más de 6-12 horas) sin haberse iniciado la segunda fase del parto (donde se produce la expulsión de los fetos).

A su llegada a nuestra clínica, la propietaria nos comentó que Blanca había expulsado líquido verde en la vulva (lo que podría indicar la separación de la placenta), por lo que decidimos realizar una ecografía abdominal para valorar a los fetos, donde se observó estrés fetal (la frecuencia cardíaca fetal estaba demasiado baja). A la vista de estos resultados, se decidió que necesitaba una rápida actuación veterinaria.

Se realizó una evaluación del canal vaginal para valorar la realización o no de una cesárea y se confirmó la presencia de un feto en el canal, por lo que se realizó una extracción manual cuidadosa del cachorro mediante tracción suave y continua coincidiendo con los esfuerzos expulsivos de la madre.

Como podéis ver en el vídeo, se pudo sacar al cachorro sano y resolver la distocia con el mínimo riesgo para la madre y sin la necesidad de una intervención quirúrgica (cesárea).

 

Caso clinico

Caso clínico: No hubo necesidad de cesárea! 😉

Publicado por Clínica Veterinaria Bolta en Martes, 16 de julio de 2019